Dislexia:
Muchos investigadores opinan que el entendimiento de la
lectura implica dos procesos: reconocer la palabra como un todo y pronunciar
cada una de sus letras; el hecho de que una persona reconozca una palabra sin
que necesariamente la lea se conoce con el nombre de “lectura global de
palabra”, mientras que al no reconocer la palabra se debe leer completa, y a
esto se le conoce como “lectura fonética” (Carlson, N. 2005).
Etimológicamente, la palabra “Dislexia” significa
“lectura defectuosa”, y se llama “dislexias adquiridas” a aquellas que son
causadas por lesiones cerebrales en personas que ya saben leer, mientras que
las “dislexias del desarrollo” se refieren a la dificultad para leer en niños
que están en el proceso de aprendizaje de lectura.
De acuerdo a Carlson (2005), entre las dislexias adquiridas se pueden mencionar varios
tipos, entre ellos está:
La dislexia superficial: El
cual se refiere a un déficit de la lectura global de la palabra cuando se trata
de palabras desconocidas, y esto se debe a una lesión en la zona lateral del
lóbulo temporal izquierdo. Como las personas no pueden reconocer la palabra,
necesitan escuchar su propia pronunciación para entender lo que están leyendo.
La dislexia fonológica: Es
un trastorno de lectura en el cual la persona puede leer por medio del
reconocimiento global de la palabra, pero no puede pronunciarla; en otra
palabras, pueden reconocer la palabra pero les cuesta entender su significado y
cómo se leen; esto a su vez se considera una prueba más de que la lectura
global de la palabra incluye diferentes mecanismos cerebrales.
La dislexia para la forma de las palabras o dislexia de
deletreo: Se refiere a una dificultad para la lectura
fonética y la lectura global de la palabra; dicho más claramente, los pacientes
no pueden reconocer las palabras, ni tampoco entienden su significado al leerla
fonéticamente, pero mantienen su capacidad de deletreo por lo que aún pueden
leer de esa manera, por eso mismo es que leen muy lento.
La dislexia directa: es
muy semejante a la afasia transcortical sensorial, con la diferencia de que las
palabras afectadas son las escritas y no las habladas. Un paciente con este
tipo de dislexia puede leer en voz alta, pero no pueden entender las palabras
que dicen, lo cual se debe a que su afectación es en el lóbulo frontal y
temporal izquierdo.
Se describen cuatro procedimientos
de deletreo en el proceso de lectura o escritura; el primero se relaciona con
la audición, pues un niño primero aprende un sonido, luego lo dice, lo lee y
finalmente lo escribe; el segundo se refiere a la transcripción de la imagen a
palabras; el tercero implica memorizar la secuencia de las letras que forman
cada palabra; y el cuarto se refiere al movimiento de las manos durante el
proceso de escritura.
En cuanto a las dislexias del
desarrollo, se hace ver una tendencia en determinadas familias a padecer este
trastorno, por lo que puede implicar factores genéticos, pero como se dijo
antes, el problema surge en niños que están en proceso de aprendizaje de
lectura y escritura.
Los niños que presentan este
trastorno muestran dificultades no solo para leer sino también para escribir,
reflejándose en la escritura en errores de ortografía, problemas espaciales
entre letras y un pobre desarrollo gramatical.
Estudios recientes con resonancia
magnética muestran una disminución de sustancia gris en el lóbulo temporal
izquierdo, lo cual produce que los pacientes de dislexia procesen la
información escrita de manera diferente a una persona que no padece de este
trastorno.
Referencia Bibliográfica:
Carlson, N. (2005). Fisiología de la conducta. México D.F.: Pearson Educación.
Referencia Bibliográfica:
Carlson, N. (2005). Fisiología de la conducta. México D.F.: Pearson Educación.