viernes, 12 de octubre de 2012

Dislexia


Dislexia:
Muchos investigadores opinan que el entendimiento de la lectura implica dos procesos: reconocer la palabra como un todo y pronunciar cada una de sus letras; el hecho de que una persona reconozca una palabra sin que necesariamente la lea se conoce con el nombre de “lectura global de palabra”, mientras que al no reconocer la palabra se debe leer completa, y a esto se le conoce como “lectura fonética” (Carlson, N. 2005).
Etimológicamente, la palabra “Dislexia” significa “lectura defectuosa”, y se llama “dislexias adquiridas” a aquellas que son causadas por lesiones cerebrales en personas que ya saben leer, mientras que las “dislexias del desarrollo” se refieren a la dificultad para leer en niños que están en el proceso de aprendizaje de lectura.
De acuerdo a Carlson (2005), entre las dislexias adquiridas se pueden mencionar varios tipos, entre ellos está:
La dislexia superficial: El cual se refiere a un déficit de la lectura global de la palabra cuando se trata de palabras desconocidas, y esto se debe a una lesión en la zona lateral del lóbulo temporal izquierdo. Como las personas no pueden reconocer la palabra, necesitan escuchar su propia pronunciación para entender lo que están leyendo.
La dislexia fonológica: Es un trastorno de lectura en el cual la persona puede leer por medio del reconocimiento global de la palabra, pero no puede pronunciarla; en otra palabras, pueden reconocer la palabra pero les cuesta entender su significado y cómo se leen; esto a su vez se considera una prueba más de que la lectura global de la palabra incluye diferentes mecanismos cerebrales.
La dislexia para la forma de las palabras o dislexia de deletreo: Se refiere a una dificultad para la lectura fonética y la lectura global de la palabra; dicho más claramente, los pacientes no pueden reconocer las palabras, ni tampoco entienden su significado al leerla fonéticamente, pero mantienen su capacidad de deletreo por lo que aún pueden leer de esa manera, por eso mismo es que leen muy lento.
La dislexia directa: es muy semejante a la afasia transcortical sensorial, con la diferencia de que las palabras afectadas son las escritas y no las habladas. Un paciente con este tipo de dislexia puede leer en voz alta, pero no pueden entender las palabras que dicen, lo cual se debe a que su afectación es en el lóbulo frontal y temporal izquierdo.
            Se describen cuatro procedimientos de deletreo en el proceso de lectura o escritura; el primero se relaciona con la audición, pues un niño primero aprende un sonido, luego lo dice, lo lee y finalmente lo escribe; el segundo se refiere a la transcripción de la imagen a palabras; el tercero implica memorizar la secuencia de las letras que forman cada palabra; y el cuarto se refiere al movimiento de las manos durante el proceso de escritura.
            En cuanto a las dislexias del desarrollo, se hace ver una tendencia en determinadas familias a padecer este trastorno, por lo que puede implicar factores genéticos, pero como se dijo antes, el problema surge en niños que están en proceso de aprendizaje de lectura y escritura.
            Los niños que presentan este trastorno muestran dificultades no solo para leer sino también para escribir, reflejándose en la escritura en errores de ortografía, problemas espaciales entre letras y un pobre desarrollo gramatical.
            Estudios recientes con resonancia magnética muestran una disminución de sustancia gris en el lóbulo temporal izquierdo, lo cual produce que los pacientes de dislexia procesen la información escrita de manera diferente a una persona que no padece de este trastorno.

Referencia Bibliográfica:
Carlson, N. (2005). Fisiología de la conducta. México D.F.: Pearson Educación.